Bearoid

Bearoid

‘Siendo tú feliz, haces feliz a los demás’ 

‘Siendo tú feliz, haces feliz a los demás’ 

Dani Belenguer es Bearoid, artista, productor y compositor que transforma toda su hipersensibilidad en melodías y letras que te alcanzan de lleno. Si la música a veces se convierte en terapia es por artistas con esa honestidad brutal como la que despliega Dani en cada tema. Bearoid te llega porque es pura verdad.

 

Dani, se dice que haces música para curar, para bailar y llorar. ¿Estás de acuerdo con esta afirmación? ¿Qué sanan tus canciones?

 Estoy muy de acuerdo, yo no paro de decirlo. Bailar llorando y llorar bailando como estilo de vida, porque me encanta conectar con las emociones y me encanta mover el cuerpo. Lo de música para curar es porque admiro a lxs músicxs que consiguen ponerme feliz o acompañarme en mi tristeza y siempre he querido hacer lo mismo con los demás. Intento despreocuparte, contarte historias, que no te sientas solx, que te dejes llevar por el amor.


De tus letras dicen que destacan por su violenta honestidad ¿Qué metes de tu vida en esos versos?

 Absolutamente todo y sin tapujos. Cuando me pasé al castellano me di cuenta de la fuerza brutal de decir lo que piensas. Es único, avergonzante, doloroso, pero único. Una historia que solo puede proceder de mí. Puedo hablar de amor y pérdida como el 99% de la música, pero se nota que es mi amor, mi pérdida. Cuento con todo lujo de detalles, me salto los nombres por un tema de respeto a los aludidos, pero escarbo en mis más profundas emociones y pensamientos, no me dejo ni un solo hecho relevante.

 

¿Qué de bueno crees que estás haciendo por ti, por los demás y por el planeta?

 Creo que lo básico es buscar la felicidad y la paz mental, siendo tú feliz, haces feliz a los demás. En cuanto estás tranquilo contigo mismo te planteas la felicidad de los demás, qué puedes hacer por ellos. Por el planeta estoy intentando poner mi granito de arena respecto al Acuerdo de París para reducir mi huella de carbono cada vez más (hasta llegar a 0 a 2050 si se puede). Os recomiendo, si no lo habéis visto, el video de “26 formas de luchar contra el Cambio Climático” de Quantum Fracture. Lo explica muy bien. Me muevo por ciudad en bici, dejé de comer carne excepto en contadas ocasiones, cojo transporte sostenible entre ciudades, no suelo comprar cosas de primera mano y reciclo.

 

La última canción que has publicado ‘control’ es un temazo que habla de sufrimiento, de celos… ¿qué has querido transmutar con ella?

 Escribí esa canción después de no dormir una noche muerto de celos. No me considero una persona celosa, pero nunca había vivido una relación poliamorosa (tampoco decidí entrar en ella, básicamente un día me dijo: “estoy enamorada a la vez de otra persona y estoy saliendo con él, le quiero igual que a ti.”), y ahí descubrí que sí soy celoso, me derrumbé sobre mis inseguridades y mis monstruos me atacaron por todos lados. He aprendido muchísimo con esta relación, aprendí a atar a mis monstruos y a apreciar lo que llaman la compresión. Pero ese dolor no me lo quita nadie.

Te hemos escuchado decir que hace un tiempo pasaste por una especie de depresión musical. ¿Te refieres a una crisis creativa? ¿Cómo lograste salir de ese estado?

 Cualquier artista pasa por crisis internas a lo largo de su carrera. Supongo que mi principal problema era la ansiedad y que no me gustaba lo que hacía. Sales como se sale de la mayoría de bloqueos. Tiempo y paciencia. Un día aparece una lucecita que se va haciendo más y más grande, se convierte en una epifanía que te hace entender qué es lo que realmente quieres y te hace feliz. Vivir enmarcado en la idea que tienen de ti puede destrozar lo que haces.

 

Alguna vez has dicho que tienes sensaciones muy fuertes de todo. ¿Cómo manejas esa hipersensibilidad a la hora de hacer música?

El tiempo me va haciendo más fuerte y protegiendo de lo que ocurre a mi alrededor, pero muchas veces mis emociones son demoledoras y aplastantes. He aprendido a domesticar mi dragón y me dejo atravesar por ese torrente, lo convierto en letras, en ideas, en melodías. A veces en ensaladas.

 

¿Qué es para ti el talento?

 La capacidad para convertir lo que tienes en algo precioso, útil y valioso. No son los recursos, sino las herramientas. Tener una voz espectacular y dedicarte a hacer gala únicamente de ello es de todo menos talento.

 

¿Algún lugar favorito o paisaje que te inspire a la hora de crear?

 He intentado eso de componer con el ukelele en la playa y no me acaba de funcionar. A mí un estudio con iluminación indirecta, poco ruido y aislado acústicamente para que pueda hacer yo el ruido me basta y me sobra. Pero sí que es verdad que si me paso el día entero encerrado no tengo más inspiración que mis listas de Spotify. Me gusta mucho ir en bici a El Saler, (València) toda la zona de la Albufera me relaja y me emociona. 

 Cuando estoy conectado el tiempo pasa volando, mi mente deja de plantearse cosas y solo está enfocada, teniendo ideas, pensando en el siguiente paso, disfrutando de lo que suena y de lo que puede sonar.

Más allá de tus canciones tienes otro proyecto que has llamado ‘Flipante’ y que defines como ‘publicidad punk’. ¿Nos lo explicas?

 Flipante es una ida de olla que se me ha ido de las manos y se ve que a la gente le encanta. Hago canciones con videos de memes y montajes un poco cutres pero resultones para que la gente promocione lo que quiera, aunque no necesariamente (me han pedido también canciones para novios y cosas así). El concepto es, tú me dices lo que hay que decir, yo tengo una idea, cojo un estilo, me hago un hit y luego el video. Y no sé por qué, pero funciona.

 

¿Si tuvieras que iniciar una revolución social qué te impulsaría a hacerlo? ¿Qué es lo primero que cambiarias de lo que ves?

 El cambio climático me preocupa por encima de todas las cosas. También soy una persona con todos los atributos de un privilegiado y sé que hay cosas que afectan mucho más a varios colectivos menospreciados, pero yo pienso especialmente en que nos estamos cargando el planeta. O más bien que el planeta se recuperará, pero nosotros desapareceremos, junto con unos cuantos millones de especies. También os digo que confío más en la ciencia que en las personas, así que lo que estoy procurando es cuidar a la gente a mi alrededor y poco más, esa es mi revolución.